¿Cómo despedirse de una teta?

Ya veis que yo ya no tengo vergüenza de hablar de todo jaja De lo único que hay que tener vergüenza es de haber hecho algo malo a propósito, ¿no?. Y ya desde algún tiempo creo que lo mejor es airear las cosas y normalizarlas. Así que hoy vengo con un post algo humorístico pero con una carga importante para las que pasamos por este momento. Espero que nos ayude a todas.

A lo largo de este proceso he llegado a un punto en el que me he preguntado si debo despedirme de mi teta antes de la operación y cómo. Espero que no os importe que la llame así, teta, porque pecho o mama me recuerda más a mis informes médicos y ésta es una despedida personal.

Yo he supuesto que también otras mujeres habrán pasado por este momento algo surrealista y que otras tantas lo harán, pero igual yo soy la única y soy muy rara :) Lo primordial es curarse, está claro, pero no sé, ha formado parte de mi cuerpo casi 38 años y tampoco es cuestión de dejarla marchar así sin más, ¿no?

UN RECUERDO DE MI TETA

Una manera de recordarla sería hacerme una sesión con un fotógrafo para tener un recuerdo, pero no me veía ni posando, ni luego recordando mi pecho mirando estas fotos y menos aún poniéndolas en algún portarretratos como si fuera un familiar que ya no está con nosotros. ¿Qué iba a decirles a las visitas? “Fue un pecho excepcional, siempre estuvo a mi lado”. Pues no. ¿Hacerme yo misma una foto con el móvil? Pues tampoco porque me imaginaría a una de estas famosas que se hacen fotos desnudas con el móvil y luego se las pillan, además la calidad del móvil no hacía justicia a mi precioso pecho y parecería más una foto erótica que otra cosa ;) Entonces recordé una foto preciosa que sí que tengo de esa tetilla en concreto y que no puede ser mejor, ¡verdad?

CANCER PECHO

 

MI VIDA MARCADA POR MI PECHO

Haciendo repaso a mi vida, lo cierto es que mi pecho sorprendentemente ha tenido un protagonismo importante para bien y para mal. Así que otra forma de despedirme es recordar su historia.

El primer momento en el que mi pecho se convirtió en centro de mi vida fue a los 11 años, en ese momento fui víctima de una agresión sexual centrada en esa parte de mi anatomía. Ahora puedo decir que no fue una agresión grave, pero en el momento no puede digerirlo por la persona que me agredió, el lugar en el que ocurrió y porque no tuve las herramientas necesarias con esa edad para asumir algo así. Durante años tuve pesadillas, muchos miedos… incluso me golpeaba los pechos por la culpabilidad que sentía. Cambió mucho mi forma de ser y me convertí en una persona distante y fría, para proteger esa inseguridad y miedo que tenía por dentro. He pasado por algunos psicólogos y psiquiatras que no consiguieron nada. Fue un día leyendo un libro de Isabel Allende, Cuentos de Eva Luna, gracias a un capítulo sobre una agresión sexual muy similar que vi la luz y fui capaz de aceptar que lo que me ocurrió no fue nada para lo que podía haber sido e incluso me pude alegrar y dar gracias. Poco a poco he podido ir quitándome esta máscara, ese aspecto de persona fría y el miedo y creo que me he convertido en una persona mejor, capaz de mostrar lo que siente.

A los años mis mamas volvieron a convertirse en parte importante de mi vida pero de una forma completamente diferente. La llegada de mi primera hija y el hecho de amamantarla me ayudó definitivamente a hacer las paces con mi pecho. Meses maravillosos, casi 1 año en el caso de las dos niñas. Tanto que me daba mucha pena incluir otros alimentaos e ir quitándoles el pecho y tener que cortarlo definitivamente por la vorágine del trabajo. Pocos momentos recuerdo tan felices como estar en casa tranquila, con todo en paz, dando el pecho a mis niñas. Aunque ya se hubieran dormido, alargaba y alargaba ese instante mágico.

Y ahora mi pecho vuelve a ser el centro de mi vida, desde el 14 de septiembre que me dieron la mala noticia del cáncer. Durante este tiempo he hablado mucho con él, seguro que no soy la única jeje, le he preguntado por qué, me he enfadado, le he pedido perdón por no cuidarlo mejor…

Y ahora, a horas de la mastectomía, llega la despedida. Lleva mucho días mirando mi teta en el espejo con más detenimiento, abrazándola siempre que puedo, pensando en ella, imaginándome mi cuerpo con su ausencia… Lo importante es curarse pero también hay que pasar por este trago.

TETILLA PARA LA CIENCIA

Creo que finalmente si le he podido dar una buena despedida. En la autorización de la operación me han preguntado que al ser intervenida en un hospital universitario si me gustaría dar mi consentimiento para que mi tetilla y todas las pruebas que me han hecho puedan ser estudiadas por los alumnos. He aceptado, así que la pobre por lo menos seguirá teniendo vida más allá y espero que sirva para ayudar a otras como yo.

Mientras espero buenas noticias y si todo va bien con el tiempo la reconstrucción, me tendré que acostumbrar a mi nueva teta. Y espero que este post sirva para que otras mujeres lo lleven mejor y puedan hablar de ello con más naturalidad. No hay de qué avergonzarse. 

pecho mastectomía

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  • Elena Sánchez

    Ayyyy me encantaaaa! Cómo lo has contado, como la vas a recordar, me has hecho llorar de emoción y de risa a la vez. Un beso muy muy grande, te llevo e mi pensamiento y en mi corazón. Muuuua.

  • Vanesa Tomás Julián

    Se me saltan las lágrimas al leerte, pero no de tristeza sino de alegría por tu manera de ver las cosas y afrontarlas… Desde mi experiencia en el mundo sanitario, nunca había oído despedirse de la teta, pero mira igual de buena terapia puede ser el despedirse como tú nos narras como el decir hola frente a un espejo al nuevo yo… Me lo apunto xq creo que a la hora de aconsejar a una persona en el trabajo en tu situación va a ser beneficioso para ella…
    Tan solo me queda decirte mucha fuerza, tú puedes con td, nos lo has demostrado en tds estos meses, y ya verás como td va a ir estupendamente y en nada brindamos por tú nueva vida…
    Un besazo enorme

  • Paris Maria

    Ya sabes la que lié yo con mi teta ciando me hablaron de mastectomia radical, y aunque conservo gran parte de ella, se lo que estas pasando …. Se me eriza la piel al leerte y se me saltan las lagrimas.
    Te mando mucha buena energía, la misma que ayudó a curarme y abrazo ti teta también niña…
    Has hecho algo muy bueno al donarla a la ciencia, muchas mujeres sin saberlo, te lo van a agradecer.
    Y arriba campeona!!!!!
    Solo un pasito más y todo habrá pasado.

  • Grande Myriam… Muy grande eres

  • Celia Ramón

    Dí que sí, que a la teta hay que despedirla como adiós manda, hablar con ella, discutirse y reconciliarse, en plan amantes. Toda la energía positiva para tu operación, campeona. Si como dicen la actitud es la mitad, ya lo tienes ganado.

  • Patricia Tablado

    Para cuando leas esto seguro que ya ha pasado todo. Te mando un beso grande. (¿No te da vergüenza el medio top less de tu nueva teta? ¿Y su intimidad? :P)

  • Saseta Verónica

    De verdad que te admiro mucho. Nos estás dando una lección de fortaleza a todas que no te lo puedes nir imaginar.

    Gracias por compartir esa parte tan, tan íntima, porque si alguna mujer que esté pasando por algo similar da con estas líneas, estoy segura de que le serán de una gran ayuda.

    Nunca dejo de emocionarme con tus escritos.

    Deseo de corazón que todo salga bien y que nos sigas dando lecciones. A veces nos centramos en bobadas y no vemos las cosas importantes de la vida. No sabemos valorarlas.

    Un besazo y de corazón, mucha suerte.

  • Sintra Dch

    Hay que post tan sincero y tan bonito. La operación ha salido genial y no dejas de sorprenderme. Me pareces una mujer tan fuerte y tan tan llena de sabiduría. Eres increíble de verdad. Un verdadero ejemplo de vida y actitud. Un beso

  • Cristina Alcaide del Pino

    Me encanta cómo cuentas las cosas, y la foto del recuerdo de tu teta qué te voy a decir: preciosa! Me ha encantado el post. Besos!

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